La lana recién esquilada suele presentarse muy sucia por lo que, antes de proseguir con su elaboración, es preciso limpiarla convenientemente. A fin de ahorrar el costo del flete de las impurezas, se les suele someter a un lavado previo. La esquila se realiza una vez por año, y luego se espera que la lana crezca nuevamente durante doce meses,